El último golpe
Julio Araújo lleva años sin ejercer su oficio. Diez para ser más precisos. Sus múltiples trabajos le permitieron amasar una modesta fortuna. Reside en un lugar idílico, construido sobre la falda de una montaña cuyas laderas mueren en el Mediterráneo. Las vistas hacia el mar desde su enorme terraza dejan sin respiración a sus escasas visitas. Los alrededores son igualmente espectaculares. Un frondoso bosque de pinos, sabinas y enebros rodea la edificación. El pueblo más cercano se halla a siete kilómetros, después de sortear innumerables curvas por una carretera estrecha. Es el lugar idóneo para pasar desapercibido, el objetivo que buscaba tras concluir el que pensó que sería su último atraco. Después de la llamada que ha recibido hoy podría pasar a ser el penúltimo. Julio Araújo es un ladrón de arte por encargo. Trabaja para marchantes sin escrúpulos que colocan las obras robadas a coleccionistas de los cinco continentes, a quienes nunca llega a conocer. Siempre actúa solo. Es...