Una combinación fatídica

Luis siempre se había reído de la teoría nunca probada de que un instante antes de morir, destellos de tu vida pasan ante ti, como fotogramas de una película escogidos al azar. Pero ninguno de los miembros del equipo de emergencias que sacaron su cuerpo del amasijo de hierros en que se había convertido su flamante coche deportivo, vio atisbo alguno de sonrisa en su rostro inerte.

Tan sólo dos meses antes, su vida había tomado un camino sin retorno.

Es un lunes gris que anticipa la llegada del otoño. Su móvil vibra de forma repetida mientras toma un café con sus compañeros de departamento, como todos los días laborables entre once y once y media, en el bar de la esquina a pocos metros de su oficina. Después del fin de semana, la conversación gira sobre los temas habituales: «Este año nos quedamos sin liga una vez más». «Vaya fin de semana me han dado mis hijos. No hago carrera de ellos». Piensa que será otro wasap de Carmen, su mujer, que sigue empeñada en acometer una reforma en casa. Luis lleva tiempo arrastrando lo pies, pues le da una pereza enorme meter a obreros en su piso y acabar discutiendo con todos, sobre todo con ella. Sería la chispa que haría estallar la crisis de pareja latente desde hace ya demasiado tiempo.

Antes de volver a su puesto de trabajo, recuerda que tiene algo sin leer en el móvil. Para su sorpresa, no es un wasap. Tampoco es su esposa la remitente. Es un SMS de Loterías y Apuestas del Estado. Ya ha recibido muchos de estos mensajes antes, donde le informan que su apuesta del sorteo de la Primitiva, a la que está suscrito desde hace años, ha sido premiada con la exorbitante cantidad… de tres euros. Esta vez el mensaje es diferente. Le comunican que efectivamente su apuesta ha sido premiada, aunque no le mencionan cantidad alguna. Le indican que debe llamar a un número de teléfono para obtener más información. Presiente que puede ser algo gordo. En realidad, ha soñado con este momento cada vez que le tocaba recargar el saldo en su cuenta de Loterías, para seguir participando en los sorteos con su combinación fetiche.

A pesar de que debería conectarse a una reunión por video conferencia que comenzó hace ya unos minutos, decide cerrar la puerta de su pequeño despacho y marcar el número indicado. Su corazonada se confirma. Esta vez su combinación ha resultado ganadora y el importe del premio es realmente exorbitante: más de siete millones de euros.

Cuando está a punto de salir de su despacho para pregonar a gritos su ventura, una luz que se enciende en un rincón de su cerebro le hace detenerse. «¿Y si mantengo mi suerte en secreto?». Historias de vidas fracasadas y tragedias personales, que siguen el camino de fortunas dilapidadas, le vienen de repente a la mente. Su caso podría acabar por la misma senda.  Su crisis matrimonial no mejoraría. Ella empezaría a valorar más su dinero que su corazón. Por otro lado, no querría que sus hijos perdieran definitivamente su ya menguada capacidad de esfuerzo, pensando que con un padre rico tendrían la vida resuelta, y acabaran siendo unos parásitos desgraciados. Además, la riqueza ajena siempre atrae a gorrones y aprovechados y, al mismo tiempo, despierta la envidia del círculo más cercano.

Siempre habrá tiempo de contarlo. Decide que ésta será su verdad oculta.

Elige un nuevo banco para depositar el dinero del premio. Solicita expresamente, ante un atónito director de sucursal, que no le envíen ningún tipo de comunicación, ni electrónica ni postal. Sigue firmemente convencido que será él quien decida el momento adecuado.

A las pocas semanas decide dejar su trabajo. No tiene motivación alguna y siente que está perdiendo lo que considera más valioso, ahora que dispone del dinero suficiente para vivir diez vidas: el tiempo. No da explicación alguna a su jefe. Mantiene su rutina de salir puntualmente de casa a las ocho de la mañana y volver a las siete de la tarde. Su familia no alberga la mínima sospecha de que Luis ya no se dirige a la oficina cada mañana tras abandonar el hogar.

Se dedica todo el día a dar largos paseos por las calles de su ciudad. Visita museos y exposiciones. Deambula por barrios cuya existencia desconocía. Sigue dando vueltas a su cabeza cual será el momento idóneo para desvelar su secreto.

Un día, al pasar caminando por un concesionario de coches de lujo, ve a través del cristal el deportivo con el que siempre ha soñado. Es realmente su único capricho. ¿Por qué no se lo va a permitir? Su situación es boyante y hoy no va a escuchar ningún reproche ante lo que a su edad parecería una extravagancia. 

Sale del concesionario al volante de su nuevo bólido. Es en ese instante cuando toma la decisión. Es el momento de hacer partícipe a los suyos de su enorme patrimonio.

Se dirige hacia su casa para contárselo primero a Carmen. Son las cuatro y media y debe de estar en casa, pues desde que nacieron los niños y se reincorporó de las sucesivas bajas, redujo su jornada y sólo trabaja por las mañanas. Éstos tardarán todavía en regresar del colegio.

Nada más entrar en casa, se da cuenta de que algo extraño está pasando. La sonrisa que le ha acompañado desde que arrancó el motor de su nuevo coche desaparece de su rostro repentinamente. Escucha ruidos extraños. Antes de entrar, ya es consciente de que hay más de una persona en la habitación que comparte con su esposa.  Su mente se nubla con la sensación de no estar viviendo algo real, sino más bien una pesadilla de la que todavía puede despertarse. Tras cruzar el umbral de la puerta de su dormitorio, lo que ve ante sí le sacude una bofetada de cruda realidad. Su mujer medio desnuda, vistiéndose de forma apresurada, y al lado un hombre bastante más joven que ella, al que no había visto en su vida, ocupado en idéntica tarea.

Ante semejante visión, se bloquea y pierde todo raciocinio. Se siente incluso incapaz de demandar una mínima explicación. Quizá inconscientemente quiere evitar enfrentarse al balbuceante «esto no es lo que parece, te lo puedo explicar», que tantas veces ha escuchado en las ficciones cinematográficas.

Sólo quiere salir a toda prisa del que hasta ese momento ha sido su hogar, confiando en que así aplacará momentáneamente la náusea que lo invade y que amenaza con hacerle vomitar.

Minutos después dos operarios que acaban de señalizar la zona de precaución donde van a realizar labores de mantenimiento en la autopista son testigos del brutal impacto entre el coche de Luis y uno de los vehículos pesados que estaba a punto de comenzar a esparcir el asfalto.

Muchos años atrás, Luis había completado su apuesta periódica de la Primitiva combinando sus seis números de la suerte, comenzando por el siete. El destino cruel había querido que fuera un siete de noviembre el día en que sus ojos se posaron sobre un maldito Ferrari, al otro lado del escaparate.

Ese mismo destino había conseguido que sus hijos vivieran eternamente a cuerpo de rey sin llegar a conseguir nada por sí mismos y que su Carmen disfrutara del dinero heredado en otra compañía.

Gracias a una combinación fatídica. 

Comentarios

  1. Enhorabuena Jorge!! Te deseo lo mejor en este nuevo entretenimiento que por fin has decidido abrir. Me ha gustado mucho el relato y me ha encantado la forma de contarlo!!

    ResponderEliminar
  2. Gracias Jorge por hacerme participe de este relato, me ha gustado mucho, espero poder seguir leyendo muchos más. Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Rosa Mari! La semana que viene otro. Espero mantener el nivel. Abrazo

      Eliminar
  3. Felicidades por el relato. Una historia de ficción que por desgracia la realidad supera demasiado a menudo. Unos cuantos minirrelatos más y te vemos dando el paso a la novela y de ahí al Planeta, ánimo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso también sería una buena historia de... ciencia ficción. Jajaja. Gracias!

      Eliminar
  4. Los sueños y los giros imprevistos de la vida. Nos dejas una valiosa reflexión sobre la fragilidad del tiempo y el costo de esperar “el momento oportuno”. Gracias Jorge por compartir este relato. Quedo a la espera de más. ¡Mucho éxito en este hermoso proyecto!

    ResponderEliminar
  5. ¡Felicidades Jorge!; muy bien empleado el tiempo del que ahora disfrutas , sin necesidad de comprarte… un cochazo 😉

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, esto de escribir es menos peligroso. Jajaja. Gracias, Susana!

      Eliminar
  6. Muchas gracias por el relato! Me ha gustado mucho . Me encanta que te hayas decidido a escribir!!! Te seguiré . Enhorabuena 👏👏👏

    ResponderEliminar
  7. Enhorabuena Jorge! Te seguiré. Gracias por compartir y un fuerte abrazo!

    ResponderEliminar
  8. Gran paso Jorge. Enhorabuena y gracias por querer acompañarnos con tus relatos. Estoy de acuerdo. La vida es lo que nos pasa mientras intentamos ejecutar nuestros planes, así que es urgente ir al grano y no complicarnos demasiado. Un abrazo muy fuerte

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Jesús! Es el azar el que nos complica muchas veces. Abrazo fuerte

      Eliminar
  9. Enhorabuena Jorge, me ha gustado mucho. Un relato q no solo te atrapa rápidamente para comprobar hacia dónde va la historia, sino q también te invita a la reflexión…besos! Y esperamos el siguiente…

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Bea! Espero mantener el nivel en próximas entregas. Un beso

      Eliminar
  10. Enhorabuena Jorge!!, me ha gustado mucho el relato, a partir de hoy te seguiré, que te vaya muy bien en este nuevo proyecto!

    ResponderEliminar
  11. Enhorabuena Jorge!, me ha gustado el intenso y breve relato, invita también a la reflexión. Me alegro sobre todo que sigas tus sueños. Te seguiré. Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  12. Enhorabuena Jorge por esta nueva faceta en tu vida. Muy buen relato, desde ahora dejo los juegos de azar… esperando el siguiente, que me aparte de otros vicios 😜

    ResponderEliminar
  13. Felicidades Jorge! Lo he leido con interés y es muy bueno.... y es un inicio muy prometedor... seguire con ganas tus publicaciones!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Antonio. Espero mantener el nivel de interés

      Eliminar
  14. Muy buen comienzo, Jorge!! 😃 Se ve que te mola y lo disfrutas. Seguiremos leyendo!!!

    ResponderEliminar
  15. Bueno, bueno, bueno ... capacidades ocultas! Enhorabuena por tu primer "corto" Intenso, rápido, sorprendente ...y te mantiene esos 5 minutos en "tensión" para seguir leyendo. Abrazo!

    ResponderEliminar
  16. Enhorabuena Jorge! Me ha gustado mucho, voy a por el próximo! Un beso!

    ResponderEliminar
  17. Muy buenos Jorge!! No lo dejes que ya me he enganchado!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Lalo. No te preocupes, que seguiré publicando. Ya sabes desde el cole que soy bastante pertinaz. Jajajaja

      Eliminar
  18. Me encanta Jorge!... me he leído ya un par y consigues enganchar hasta el final !!

    ResponderEliminar
  19. Jorge, esta no la había leído todavía. Enhorabuena y seguimos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias, Fermín! Espero que el resto de relatos te resulten interesantes también

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El último golpe

El cuaderno de dibujo